jueves, 24 de marzo de 2011

El lenguaje de los abrazos

Hace poco envié un boletín respecto de un tema que me encanta: los abrazos. Y por supuesto que hubo respuestas maravillosas por parte de quienes lo leyeron y precisamente me escribió una suscriptora del boletín, quien me sugirió ver un hermoso video que de inmediato inspiró este artículo para ti.
En alguna ocasión recorría las calles de un pueblito mexicano cuando una mujer salió de la nada para preguntarme: ¿Me regalas un abrazo? Y yo le respondí que sí, que con mucho gusto. Después de abrazarme me dijo que estaba en un grupo en el cual una de las actividades era salir a la calle para pedir abrazos a las personas que encontrara aunque no las conociera. Su rostro se veía feliz, ella estaba disfrutando de los abrazos como si se tratara de un juego de su niñez. A mí me encantó la dinámica por la disposición, el gusto, la libertad y el amor que se necesita para atravesar las murallas de los humanos que caminan sumergidos en sus recuerdos, por la alegría que necesitas para preguntarle a un desconocido: Oye ¿Puedo regalarte un abrazo?. Creo que aunque esa persona se niegue, jamás olvidará el momento y se despertará por un instante de su sueño profundo.
Hablo de atravesar las murallas… sí. Nuestro yo miedoso teme el rechazo al pedir un abrazo y por eso muchas veces nos quedamos con ganas de hacerlo. También nuestro yo enojado considera que no vale la pena abrazar a alguien porque eso es una demostración de debilidad. Incluso nuestro yo lastimado ignora que los brazos también se hicieron para rodear el cuerpo de alguien y decirle sin palabras: TE AMO.
Y aunque para muchas personas es algo fácil y lo hacen a menudo, para muchas otras no lo es. Incluso hay señoras que no pueden abrazar a sus hijos porque nadie les enseñó cómo hacerlo. También hay señores que no abrazan a sus hijos por temor a perder algo de masculinidad. Hay niños que no han podido a aprender a abrazar porque imitan las acciones de los adultos y hay personas que quieren aprender a hacerlo, mientras algunas otras lo olvidaron.
Si está en tus manos regalar un abrazo hazlo, es un intercambio de energía que te deja una sensación muy agradable; un abrazo sincero es sanador y aunque no parezca siempre es correspondido. Tus brazos tienen la misión de abrazar personas así como situaciones porque energética y espiritualmente son el símbolo de la aceptación de la vida, porque tienes la opción de abrazar tus vivencias, porque puedes permitir que en tu cuerpo o alrededor de él suceda lo que tiene que suceder sin interponerte. Abrazar la vida, abrazar a las personas que amamos y aún a las que no conocemos es parte de la reconstrucción y el renacimiento del nuevo mundo.
El abrazo deshace la soledad, te ayuda a crecer emocionalmente, mejora tu salud, tu autoestima, tu inteligencia. El abrazo es un alimento saludable para tus células, está libre de colesterol, de alcohol o de tóxicos, además es gratuito, no tendrás que pagar nada por inyectar de vida a tu sistema inmune.
El abrazo contiene un lenguaje propio que no necesita de las palabras, es como si por medio de él pudieras comunicarte en silencio con la otra persona y que así intercambiaran los sonidos, las sensaciones y las palabras más sinceras de cada quien. Tocar, sentir, abrazar es algo que en muchos casos se aprende y que se aplica en la medida en que se es libre de las posibles interpretaciones negativas de los demás. Abrazar es un acto que con palabras o sin ellas acepta, recibe, incluye, libera, perdona, fortifica, alegra, sana, comprende, calma, permite, suelta, siente, consuela, expresa, canta, agradece y ama.
Hace algún tiempo se hizo un estudio de abrazos con un grupo de bebés prematuros y aquellos que fueron abrazados se recuperaron más rápido que aquellos que pasaron más tiempo en la incubadora; entonces si tienes bebés o niños, abrázalos y regálales más seguridad, más confianza, más motivos para caminar por la vida. El cambio global comienza en un pequeño espacio dentro de ti.
¿Tienes a tu lado a alguien que puedas abrazar? Hazlo y sonríe. Wow es una experiencia mágica. ¿Tu mamá jamás recibiría un abrazo porque está muy lastimada y quieres darle uno? Entonces hazlo en tu mente y te aseguro que igualmente lo recibirá. Y si crees que no tienes a quien abrazar, te tienes a ti, hazlo contigo! rodea tu cuerpo y dile lo importante que es para ti. Abraza tu experiencia de vida al menos una vez por día, te sentirás muy bien. Abraza a tu perro, a tu gato o a un árbol, ellos son seres inocentes por naturaleza y esa es otra manera de honrar la Creación.
A mí me encantan los abrazos y toda la gente que me he encontrado por la vida me ha abrazado con un amor muy grande; también hombres, mujeres y niños me han regalado el privilegio de abrazarlos después de haber compartido una conferencia conmigo y esos son momentos inolvidables. Gracias por eso.
Gracias a todas las personas que me han regalado un abrazo. Gracias por inspirar este artículo.
Abrazos de luz amadas lectoras y amados lectores.
© Todos los derechos reservados. Vivi Cervera 2011.

El siguiente video sugerido por la lectora del boletín es de la organización: http://abrazosgratis.org/